Mis Libros

martes, 29 de diciembre de 2009

perversión 16


Solo, él siempre estaba solo, vivía solo y creía en la misma ausencia que hay en los restos del olvido. Hasta que un día se encontró con ella, con Soledad, fue de ella, y de verdad supo lo que era estar solo.


Cajita de sorpresas quinceañera del significado y significante.

Perversión 15


Se miró en el espejo, reconoció su pelo negro medio lacio y medio chino, sus labios regordetes y su nariz chueca, pero sobre todo sus ojos claros y tristes. Todo le importó poco y salió no sin antes ponerse su mejor sonrisa. Mientras su imagen encerrada en el espejo seguía llorando.


Última pisada sobre el piano, Mercurismo poético y profético de el Show debe continuar, mejor conocido como chingate a seguir viviendo.

viernes, 10 de julio de 2009

Perversión 14


- ¡Fantástico! -dijo Dios, fumándose un cigarro sobre la cama. Tranquilo se acercó a quien de espaldas dormitaba a su lado: el buen sexo suele cansar. Deseaba besar la espalda de su amante. Con cuidado levantó la sábana, pero estaba solo en la inmensidad de su lecho... Y se despertó agitado. 


Delantal mágico del por qué de la divinidad de los sueños húmedos

Perversión 13


Mientras bailaban se dio cuenta que no eran el uno para el otro, ella era manca y el estaba cojo. ¡Sin embargo bailaron! 


Fábula a 3/4 de tiempo, evitando la síncopa de la idiotez, o la perseverancia, y llena de la testarudez que todo gran amor debe tener.

viernes, 15 de mayo de 2009

Perversión 12


Después de muchos años, por fin lo logró: Se murió de celos.
Lo entierro a las 2, en Los Cedros. Agradeceré su presencia.

Esquela con olor a chicle de un matrimonio feliz

Perversión 11


¡Ella sonrió como nunca a pesar de sus canas! Por fin estrenaba su primera dentadura postiza.

Privilegio Colgate de la tercera edad

martes, 7 de abril de 2009

Perversión 10


- ¿Es posible que haya tanto mal en mi? -preguntó tristísimo y meditabundo, con el rabo entre las patas.
- ¡Peor sería si hubiera tanto bien en ti! ¡Idiota!

Pergamino brevísimo sobre la bipolaridad del mal

Perversión9


Él abrió el cofre del tesoro, su tesoro, ese que había coleccionado mientras iba viviendo. Por un lado se podían encontrar amaneceres postergados, noches interminables, juegos aceptados, palabras entendidas y aquellas malinterpretadas, erecciones inconclusas y orgasmos inalcanzados, canciones incantadas, deseos, incongruencias e imposibilidades.
En una esquina del baúl, ella cual dulce esbozo de mil primaveras, le dijo con palabras certeras:
- ¿Por qué me has guardado en medio de tantas chingaderas?
Él encendiendo un cigarro, le miró tierno y oscuro, pero siempre lleno de deseo.
- Porque en estas chingaderas está todo lo que me mantiene vivo.

Fotografía añeja del vaso medio lleno o medio vacío de las vertidas opiniones líquidas

Perversión 8




Ella guardó silencio y lo dejó en la bolsa trasera de ese, su pantalón de mezclilla favorito. Y algo cambió, hablaba y hablaba de mil temas, opinaba y decía, catalogaba, señalaba e indicaba, y a veces, pasaba por silogismos, hipó, tesis y antítesis. Estaba tan ocupada en el mundo de las palabras que se le olvido todo lo demás: el mundo era oralidad, lexemas y gramemas.
Era tal su elocuencia que fue elogiada hasta por aquellos para los cuales las palabras eran todo en la vida. Y ella se sentía satisfecha tal cual era.
Un día, después de palabras gastadas y cansadas, decidió hacer su vida cotidiana, todo lo haría cantando: amaba las palabras, aún aquellas emotivas y sensibleras. Al abrir la secadora encontró sus pantalones, aquellos preferidos, entusiasmada comenzó a doblarlos, pero al arreglar las bolsa, pudo ver aquel viejo silencio guardado, ahora encogido, y se convirtió en mujer de palabra y media con un silencio encogido.



Fase de lavado automático, enjuagado y secado para entender la importancia del silencio. [Léanse las instrucciones antes de lavar por primera vez]

jueves, 12 de marzo de 2009

Liturgia 12:02


Querido psicólogo nunca visitado y estimado ausente de mi vida: Te escribo no para contarte aquello que tú y yo sabemos, hablar de soledades y vacíos sería redundar entre dos lamentablemente solos y abandonados. Tú abriendo las puertas de la percepción a las manías, los hábitos mal encausados y a la inconsciencia de la egolatría de tus pacientes; yo, por mi parte, he dejado la puerta abierta para cada uno de los entes que la pluma y las teclas de la computadora han creado. ¡Sí, dejados!, tú, irreconocible a tus pacientes locos apersonajados, y yo pacientemente olvidado e irreconocible de mis locos personajes. Te lo dije hablar de nosotros era redundar en la ausencia. Y estas líneas no tienen mayor motivo que ser las que te lleven al suicidio, y creeme no intentaré detenerte ni salvar las ideas para hacer un testamento. ¡No! Como libre pensador solicito tu suicidio, paupérrimo vendedor de traumas, agente escrudiñador de la mente y barricada del tren de los desvíos. ¿Quién te has creído para liberar los monstruos ocultos en la psique de tus pacientes? ¿Crees que el mundo es mejor contigo? ¡No te engañes! No lo hagas y sólo muérete, detective de cadáveres exquisitos. Parece que no lo entiendes, cada quien debe fomentar y alimentar sus desvaríos, verlos crecer y de plano, mantenerlos o exterminarlos. ¿No es la variedad la que anima al mundo? ¿Qué sería de ella sin la puta ninfómana, sin el asesino en series, sin el lunático, sin el desviado, el golpeado y el golpeador? ¿Qué sería del mundo sin las tramas encanjadas en el corazón de la locura? ¡Maldito seas, devorador de pecados! ¡Maldito hipócrita! ¿Quién te hace el salvador del mundo? ¿Quién? ¿Yo? Al menos me escudo en la pluma y el papel y experimento con los sin vida de mis fantasías, pero tú, experimentas con los seres vivos entre drogas y soliloquios de taburete. No eres la sombra ya del neurótico y el pesimista, el deseo de la paciente de ligueros y medias negras. No eres el vendolete de la heridas expuestas, de los muertos olvidados y el amargo sabor de la esquizofrenia exquista. ¡Pendejo! Te pido que te mueras: No se puede ser Dios y Diablo. Antes de acabar con tu vida, sólo una venia de tu parte exijo: rompe el estúpido espejo que nunca nos ha permitido olvidarnos.
PD. Es mentira que en el mundo de los locos el cuerdo es el rey. ¡Chíngate!

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