Mis Libros
viernes, 10 de junio de 2011
Perversión 33
Perversión 32
Perversión 31
Perversión 30
domingo, 29 de agosto de 2010
Perversión 29
Sólo de esta manera puedo entender que las mujeres sean de Venus y los hombres de Marte.
Realidad hipersexuada de un título alienado e innentendible
Perversión 28
Perversión 27
Perversión 26
Perversión 25
Perversión 24
Perversión23
Perversión 22

Comenzó a temblar, y él y ella comenzaron a subir las escaleras. En el primer descanso un señalamiento avisaba, con dos manos entrelazadas el comienzo del gusto. Tomados de la mano siguieron subiendo. En el segundo descanso un letrero marcaba, con dos bocas rojas yuxtapuestas, el momento del beso. Mientras se besaban continuaron por las escaleras: ¡era tan difícil separar sus labios! Al llegar al tercer descanso, se marcaba en el aviso mano - teta, mano - nalga. A la vez que sus manos recorrían ávidaz sus cuerpos y las zonas marcadas de placer, y se humedecían en la entre pierna, y se cruzaban los suspiros, continuaron haciendo pausas, subiendo por la escalera. Casi sin ropa ambos llegaron al último descanso, olían próximos al sexo, se detuvieron ante la señal verde con una flecha blanca, debajo unas grandes letras que decían -RUTA DE EVACUACIÓN- y mostraban dirección a una gran cama. Ambos se separaron y decidieron bajar cada uno por su lado.
Programa interno de protección para el desamor, o de la importancia del lenguaje para llegar a la cama [a hacer el amor o a coger o mera continencia sexual]
Perversión 21
Perversión 20

Él escribía tenaz y arduamente, letra tras letra, renglón sobre renglón. Los párrafos se aglutinaban y los folios, esas pequeñas páginas en blanco cobraban vida: ¡Todo era perfecto!
Sin saberlo, un día llegó el esperado momento: el final. Él corrió por el cuchillo, la soga, la pistola, hasta pensó en deshacerse en ácido, chance y transformarse en cucaracha, mariposa o de plano en drag o mujer. ¡Era tan difícil decidir sobre el final!
Pasaron los días hasta que por fin, sólo decidió seguir viviendo.
Técnica del avestruz para rehuir los lugares comunes que cada final debe tener.
martes, 29 de diciembre de 2009
Perversión 19
- ¡Humm!
- ¡AAAH!
- ¡Espera! Despacio, ¡con cuidado!
- ¿Ehh?
- ¡Humm! ¡Más despacio!
- ¡Así está bien! ¿O más despacio?
- ¡Ayy! ¡Mis piernas! ¡No empujes tan duro!
- ¡No seas pesada!
- ¡De ladito, de ladito!
- Es que está super duro.
- Sí, lo siento. ¡Mmmm!
- ¿Lo sientes? Déjalo que resbale un poco, ¡Así, así!
- ¡Viene, viene! ¡Humm!
- ¡Sí, que resbale! ¡Mmmm!
Carlos que escuchaba tras la puerta, dejó caer el ramo de rosas, rompió en llanto, bajó las escaleras y desapareció de su vida.
Después de un golpe en las piernas y un quejido más, Jennifer exclamó:
- ¡Por fin está en su lugar el piano!
Principio errado de las puertas comunicantes.
Perversión 18

- ¡Punto y aparte! -dijo ella.
- No, punto final -dijo él.
- ¡Maldita sea! No seas necio: ¡Es punto y aparte!
- ¡Estúpida! ¡Es punto final!
- ¡Pendejo impotente! ¡Es punto y aparte!
- ¡Ramera de mierda! ¡Es punto final!
- ¡Guarro eyaculador precoz, mayate nalga pronta! ¡Es punto y aparte! -grito desesperada.
Emputadisísisima sacó su pistola y le colocó un tiro en la frente, dio la media vuelta y se fue.
Capítulo transitorio y congruente sobre la vieja frase: "¡Yo tengo la última palabra!". [Punto y aparte, por aquello de no te entumas}.
Perversión 17

- ¡Eureka! ¡Lo odio todo! - dijo encabronadísimo, mientras se jalaba los cabellos trenzados con ideas grandilocuentes.
Y Nada se cagó de risa.
Primer vericueto transitorio de la estupidez de la intelectualidad.
- ¡Eureka! ¡Lo odio todo! - dijo encabronadísimo, mientras se jalaba los cabellos trenzados con ideas grandilocuentes.
Nada se cagó de risa y se dio cuenta de su propia existencia dentro del todo.
Revancha dominguera y de mala fe del primer vericueto transitorio de la estupidez de la intelectualidad.
perversión 16
Perversión 15

Se miró en el espejo, reconoció su pelo negro medio lacio y medio chino, sus labios regordetes y su nariz chueca, pero sobre todo sus ojos claros y tristes. Todo le importó poco y salió no sin antes ponerse su mejor sonrisa. Mientras su imagen encerrada en el espejo seguía llorando.
Última pisada sobre el piano, Mercurismo poético y profético de el Show debe continuar, mejor conocido como chingate a seguir viviendo.
viernes, 10 de julio de 2009
Perversión 14

- ¡Fantástico! -dijo Dios, fumándose un cigarro sobre la cama. Tranquilo se acercó a quien de espaldas dormitaba a su lado: el buen sexo suele cansar. Deseaba besar la espalda de su amante. Con cuidado levantó la sábana, pero estaba solo en la inmensidad de su lecho... Y se despertó agitado.
Delantal mágico del por qué de la divinidad de los sueños húmedos












