Mis Libros
viernes, 30 de abril de 2010
Sólo maravillas en Nunca Jamás
Y es que no sé si sabes del vacío de los días, de los pensamientos aterradores y de las lunas opacas de abril, de la vigilia de las ideas, del desierto paraíso de los sentimientos: Del abismo que se abre entre tu torso y mis costillas.
Nadie es capaz de robarte los sonidos en pleno silencio como lo hacen mis letras. Nadie puede arroparte con ausencias, de llenarte el corazón de palabras necias, sortilegios y hechizos. Nadie es capaz de dibujarte una luna con incertidumbres, con augurios pero siempre en el más profundo silencio, de ese que cala el alma, que hiela los huesos, todo sumido en la más profunda oscuridad, donde el negro es el mensaje de la luz... Nadie te puede pasmar sobre tus hombros, a horcajadas, de piernas abiertas, vestida o desnuda, nadie como lo hacen mis palabras... que si bien te saben nunca te han probado... Nadie te habla despacio entre lunas, nadie callado te habla, nadie te habla entre murmuraciones elucubrando el futuro, que si bien pasado nunca ha sucedido... Nadie, si hasta tú has cambiado, por ser noche, por ser luna, por ser ella -cual generativo personalizado-. Todo va cambiando paso a paso, segundo a hora, caricia a letra, espacio a abrazo... silencio con olor a sexo de un amor cualquiera perdido en el pretérito fortuito, en el exilio de vidas, en el llanto de las quimeras. Todo cambia si hasta el vacío se ve repleto de silencios, de poemas idos... ¡Ay si todo cambia! Las noches se vuelven días y las lunas se van despegando del eterno cuaderno de dibujo que es el cielo... Por eso es que nadie se supone alguien en estas noches de letras, de vigilias, de estrellas y lunas en el agujero del conejo, en el nunca jamás... siempre.
martes, 29 de diciembre de 2009
Perversión 19
- ¡Humm!
- ¡AAAH!
- ¡Espera! Despacio, ¡con cuidado!
- ¿Ehh?
- ¡Humm! ¡Más despacio!
- ¡Así está bien! ¿O más despacio?
- ¡Ayy! ¡Mis piernas! ¡No empujes tan duro!
- ¡No seas pesada!
- ¡De ladito, de ladito!
- Es que está super duro.
- Sí, lo siento. ¡Mmmm!
- ¿Lo sientes? Déjalo que resbale un poco, ¡Así, así!
- ¡Viene, viene! ¡Humm!
- ¡Sí, que resbale! ¡Mmmm!
Carlos que escuchaba tras la puerta, dejó caer el ramo de rosas, rompió en llanto, bajó las escaleras y desapareció de su vida.
Después de un golpe en las piernas y un quejido más, Jennifer exclamó:
- ¡Por fin está en su lugar el piano!
Principio errado de las puertas comunicantes.
Perversión 18

- ¡Punto y aparte! -dijo ella.
- No, punto final -dijo él.
- ¡Maldita sea! No seas necio: ¡Es punto y aparte!
- ¡Estúpida! ¡Es punto final!
- ¡Pendejo impotente! ¡Es punto y aparte!
- ¡Ramera de mierda! ¡Es punto final!
- ¡Guarro eyaculador precoz, mayate nalga pronta! ¡Es punto y aparte! -grito desesperada.
Emputadisísisima sacó su pistola y le colocó un tiro en la frente, dio la media vuelta y se fue.
Capítulo transitorio y congruente sobre la vieja frase: "¡Yo tengo la última palabra!". [Punto y aparte, por aquello de no te entumas}.
Perversión 17

- ¡Eureka! ¡Lo odio todo! - dijo encabronadísimo, mientras se jalaba los cabellos trenzados con ideas grandilocuentes.
Y Nada se cagó de risa.
Primer vericueto transitorio de la estupidez de la intelectualidad.
- ¡Eureka! ¡Lo odio todo! - dijo encabronadísimo, mientras se jalaba los cabellos trenzados con ideas grandilocuentes.
Nada se cagó de risa y se dio cuenta de su propia existencia dentro del todo.
Revancha dominguera y de mala fe del primer vericueto transitorio de la estupidez de la intelectualidad.
perversión 16
Perversión 15

Se miró en el espejo, reconoció su pelo negro medio lacio y medio chino, sus labios regordetes y su nariz chueca, pero sobre todo sus ojos claros y tristes. Todo le importó poco y salió no sin antes ponerse su mejor sonrisa. Mientras su imagen encerrada en el espejo seguía llorando.
Última pisada sobre el piano, Mercurismo poético y profético de el Show debe continuar, mejor conocido como chingate a seguir viviendo.
viernes, 10 de julio de 2009
Perversión 14

- ¡Fantástico! -dijo Dios, fumándose un cigarro sobre la cama. Tranquilo se acercó a quien de espaldas dormitaba a su lado: el buen sexo suele cansar. Deseaba besar la espalda de su amante. Con cuidado levantó la sábana, pero estaba solo en la inmensidad de su lecho... Y se despertó agitado.
Delantal mágico del por qué de la divinidad de los sueños húmedos



